
Como jugador fue un fenómeno. Era el 10 del legendario Cali del 78 que jugó la final de la Libertadores. Como técnico dirigió en otra final, la que perdió el América con el River de Crespo. Apasionado por lo que hace, amante de la música, de la literatura y con un infarto encima gracias al fútbol, Diego Edison Umaña charló con nosotros al estilo caleño.

